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| Nueva super-Tierra detectada dentro de la zona habitable de una estrella cercana |
| Jueves, 02 de Febrero de 2012 11:14 |
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2 de febrero de 2012 CIW/ UCSC
El equipo incluye a los astrónomos Steven Vogt y Eugenio Rivera, de la Universidad de California Santa Cruz (UCSC) y fue dirigido por Guillem Anglada-Escudé y Paul Butler del Instituto Carnegie de Ciencia. Su trabajo será publicado por la revista Astrophysical Journal Letters, y el manuscrito será publicado en línea en arxiv.org . La estrella anfitriona es miembro de un sistema triple de estrellas y tiene una composición diferente a la del Sol, con una abundancia mucho menor de elementos más pesados que el helio, como el hierro, carbono y silicio. Este descubrimiento indica que los planetas potencialmente habitables pueden ocurrir en una variedad de ambientes más amplia de lo que se creía anteriormente. Los investigadores utilizaron datos públicos del Observatorio Europeo Austral, ESO, y los analizaron con un nuevo método de análisis de datos. También incorporaron nuevas medidas del espectrógrafo echelle de alta resolución del Observatorio W.M. Keck y el nuevo Espectrógrafo Carnegie Buscador de Planetas en el telescopio Magellan II. Su técnica de búsqueda de planetas consiste en medir las oscilaciones pequeñas en el movimiento de una estrella causadas por el tirón gravitatorio de un planeta. La estrella anfitriona, denominada GJ 667C, es una estrella enana clase M. Las otras dos estrellas en el sistema triple de estrellas (GJ 667AB) son un par de enanas naranjas de clase K, con una concentración de elementos pesados de sólo el 25 por ciento de la del Sol. Estos elementos son los componentes básicos de los planetas terrestres, por lo que se pensaba que era menos probable que las estrellas de bajo contenido metálico tuvieren abundancia de planetas de baja masa. “Se esperaba que fuera una estrella con bastante baja probabilidad de albergar planetas. Sin embargo, ahí están, en torno a un muy cercano y pobre en metales ejemplo del tipo de estrella más común en nuestra galaxia”, dijo Vogt, profesor de astronomía y astrofísica en la UCSC. ”La detección de este planeta, tan cercano y tan pronto, implica que nuestra galaxia debe estar colmada de miles de millones de planetas rocosos potencialmente habitables”. A GJ 667C se le había observado previamente una super-Tierra (GJ 667Cb) con un período de 7,2 días, aunque este hallazgo no se publicó nunca. Este planeta orbita tan cerca de la estrella que sería demasiado caliente para que el agua esté líquida. El nuevo estudio se inició con el objetivo de obtener los parámetros orbitales de esta súper-Tierra. Pero además de este primer candidato, el equipo de investigación encontró la clara señal de un nuevo planeta (GJ 667Cc) con un período orbital de 28,15 días y una masa mínima de 4,5 veces la de la Tierra. El nuevo planeta recibe el 90 por ciento de la luz que recibe la Tierra. Sin embargo, debido a que la mayor parte de luz entrante es en el infrarrojo, un mayor porcentaje de esta energía entrante debe ser absorbida por el planeta. Cuando estos dos efectos se tienen en cuenta, se espera que el planeta esté absorbiendo la misma cantidad de energía de su estrella que la Tierra absorbe del Sol. “Este planeta es el nuevo mejor candidato para contener agua líquida y, quizás, vida tal como la conocemos”, dijo Anglada-Escudé. El equipo encontró que el sistema también podría contener un planeta gigante gaseoso y otra súper-Tierra con un periodo orbital de 75 días. Sin embargo, se necesitan nuevas observaciones para confirmar estas dos posibilidades. “Con el advenimiento de una nueva generación de instrumentos, los investigadores serán capaces de estudiar muchas estrellas enanas M en busca de planetas similares y, finalmente, buscar las marcas espectroscópicas de la vida en uno de esos mundos”, dijo Anglada-Escudé, que estaba en Carnegie cuando llevó a cabo la investigación, pero desde entonces ha pasado a la Universidad de Gottingen. Además de Anglada-Escudé, Butler, Vogt y Rivera, la lista de coautores incluye a Jeffrey Crane, Stephen Shectman y Ian Thompson, de Carnegie; Pamela Arriagada y Dante Minniti de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Nader Haghighipour de la Universidad de Hawai-Manoa; Brad Carter de la Universidad de Southern Queensland; CG Tinney, Robert Wittenmyer, y Jeremy Bailey de la Universidad de Nueva Gales del Sur; Simon J. O’Toole del Observatorio Astronómico de Australia; Hugh Jones, de la Universidad de Hertfordshire y James Jenkins, de la Universidad de Chile.
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